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Homo:interactivo

Internet es una red y punto. Una inmensa red digital, a la cual ya no sólo se conectan ordenadores, que permite el envío y recepción de información.

La web es uno de los posibles formatos para realizar esa comunicación –de hecho el primero fue un email–. Vamos a centrar este artículo el www y en su uso a través de un interface basado en un navegador de un ordenador.

El hipertexto, los primeros pasos de la interactividad: Homo textual

Las primeras redes de información, de ordenadores civiles, tuvieron su nacimiento en el mundo científico y universitario, el cual está íntimamente relacionado con los sistemas didácticos basados en textos, separatas, artículos… En la redacción de estos textos es indispensable hacer referencia explícita al origen de informaciones de otros autores, y es aquí de donde surge el potencial del hipertexto. Nacido en 1989, nos permite desde entonces obtener una lectura “no lineal” de una información y contextualizarla.

El hipertexto: limitaciones y soluciones

El paradigma del hipertexto esta limitado por su naturaleza, textual. La mayoría de las webs actuales son una interpretación digital de un formato impreso más o menos adaptado, con el apoyo de alguna animación que algunos casos supera una función meramente estética.

Aunque parezca mentira este modelo no ha sido plenamente desarrollado aún. Mientras que existen diferentes tipos de “contenedores” de información – libros, revistas, folletos publicitarios, carteles…- con su lenguaje y formato propio. ¿Por qué no hemos sido capaces de “digitalizar” esta variedad?

Con más casi 20 años de edad este paradigma empieza a descubrir sus limitaciones:

  • Dado el volumen actual de información, si deseamos ofrecer todas las posibles relaciones en la publicación de un contenido, este puede aparecer como relación continua de enlaces. Entonces, ¿cuál es el límite?
  • Al desarrollar un sitio web deseamos “enganchar” a nuestro usuario en la navegación de forma que el proceso de comunicación tenga su ciclo completo (el llamado flujo de navegación). Entonces, ¿cómo ofrecerle un contexto de información, sin que en ese proceso perdamos su atención? En principio hay dos posiciones orientadas a la navegación y no a la estructura del contenido:
    • Por un lado la de ofrecer esta información contextual en ventanas emergentes. De esta forma disociamos la navegación de nuestro sitio de las demás, pero corremos el riesgo de ir abriendo a nuestro usuario un montón de ventanas.
    • Otra solución solía ser la de ofrecer esta información en frames dentro de nuestro sitio, a modo de “página contenedora”. Pero este sistema destroza el esfuerzo en crear un sistema de navegación coherente, dado que lo fusionas con un tercero. También lo hace con tu identidad visual, los buscadores se vuelven locos... es decir, la peor opción.

Una solución más orientada al contenido pasaría por segmentar esta información “contextual” en función de su nivel de relación con el contenido que ofrecemos a nuestro usuario y, por tanto, con su foco de interés.

Al segmentarla habría que idear herramientas adecuadas para cada nivel, de forma que el de más importancia (relación más estrecha) podría utilizar el hipertexto, y un segundo nivel de importancia podría utilizar un mapa que reflejara el contexto de la información y la relación de los enlaces secundarios, algo parecido a un mapa conceptual.

Para presentar esta información se aplicaría un sistema básico: los contenidos del propio sitio, en la misma ventana, y los contenidos de otros sitios en una única ventana emergente, la cual iría mostrando las selecciones realizadas.

Gráficos y sugerencias

En el caso de nuestro proyecto de Riberbar, web de la asociación de hostelería de un barrio de Barcelona, La Ribera, uno de sus usuarios-tipo es la gente que quiere comer, tomarse una copa o ver un concierto. Este barrio es peatonal en casi su totalidad, de forma que la localización geográfica era básica para comunicar los contenidos al usuario.

Por el contrario me sorprenden las páginas dedicadas al alquiler de apartamentos en la misma Barcelona en las que el sistema de búsqueda es un triste combo enumerando una serie de barrios o calles, desconocidas para el resto de los mortales que no viven en la ciudad.

Un buen ejemplo de uso interactivo es de las las tiendas on-line. El proceso de comprar es una secuencia de acciones que no tienen por que guardar una relación obvia. Es decir compramos de uno en uno.

Actualmente se han desarrollado sistemas que, sin tener en cuenta otros factores propios del marketing, sugieren productos que se creen del interés del usuario en base a su “carrito de la compra”. Es decir están contextualizando un proceso muy elemental. Esto lo vieron claro los de Amazon.

Del contenido al contexto: Homo interactivo

Que el problema actual para presentar la información es el interface es un hecho que se demuestra en intentos de acercarse a otras opciones. Un ejemplo puede ser kartoo, un buscador gráfico que nos hace navegar por mapas conceptuales creados en función de nuestra petición. Es interesante, porque esta tecnología la podemos aplicar a nuestro sitio, de forma que podemos ofrecer un mapa “conceptual” de nuestra web en vez del típico mapa de web o utilizar dicho mapa como base de la navegación en vez de menús e hipertextos.

Mi reiterada mención a los mapas conceptuales es intencionada. Es una herramienta de apoyo didáctico y la principal ventaja que tiene es que nos permite tener una impresión visual rápida del “contexto” que queremos transmitir. Además nos permite ir de nodo a nodo de una forma relacional, no lineal. ¿No es esto lo que buscamos?

El futuro de la interactividad a la hora de ofrecer información pasa por varios puntos importantes:

  • Los usuarios requieren, cada vez más, el obtener una información más contextualizada y menos focalizada. Para ello deberemos modificar el marco de nuestra comunicación, del contenido al contexto.
  • Dado que el interface actual fue pensado para una navegación en dos dimensiones de contenidos (el que le mostramos y al que quiere ir), ¿será necesario diseñar otro interface que permita de una forma natural el navegar por un contexto cuya organización se me aparece al menos en tres dimensiones?

 
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